Ha revolucionado el campo de la psicoterapia orientando las intervenciones hacia una efectiva y rápida solución de las problemáticas presentadas por los pacientes, demostrando que aunque los problemas humanos puedan ser persistentes, complicados, y dolorosos, no necesariamente se necesitan soluciones igualmente prolongadas en el tiempo y complicadas.
Se diferencia de las terapias tradicionales en la formulación de protocolos específicos de tratamiento para los diversos tipos de psicopatologías; la modalidad de intervención que es breve (media 10 sesiones); la eficacia y eficiencia de los resultados finales de las terapias (86% de éxito final) y el desarrollo de rigurosos métodos de investigación empírico-experimental, que han puesto a punto un modelo de intervención de alta eficacia para la solución de problemas en el ámbito de la psicología.







