Es una terapia psicocorporal,una integración de escuelas desde una perspectiva bioenergética; una forma de trabajo terapéutico y de crecimiento personal. Integra el trabajo a nivel físico, mente y espíritu ya que la única forma de estar sanos es estar enteros e integrados.
Existe una correlación entre la mente y el cuerpo, y se aborda al ser humano como una unidad psicosomática.
La forma en que nos defendemos del dolor y el stress en las situaciones que transitamos en la vida - sean racionalización, negación o represión - también están instaladas en nuestro cuerpo y se manifiestan como tensiones musculares y patrones respiratorios (corazas), generando bloqueos localizadas en diferentes segmentos del cuerpo, que precisan un aporte de energía considerablemente elevado que es tomado del resto del sistema corporal provocándole desequilibrios orgánicos y funcionales que redundan en alteraciones y enfermedades.
A lo largo de nuestro crecimiento estas pautas se han ido fijando restringiendo nuestra motilidad y capacidad de auto expresión. Así cada movimiento, gesto, respiración, postura, caudal de energía, tono de la voz, nuestro modo psicofísico de estar en el mundo cuenta la historia de nuestra vida.
A través del trabajo con el cuerpo, las posturas bioenergéticas, la expresión y la respiración podemos experimentar conscientemente esos patrones restrictivos y explorar el soltar, expresar nuestros sentimientos reprimidos y buscar recursos. Comprender como en su momento necesitamos defendernos creando esas corazas y como las perpetuamos.
Cuando una emoción o varias de ellas no pueden ser expresadas se produce una tensión muscular localizada que se cronifica y “se lleva puesta” como una actitud de vida.







